Estaba hojeando la antología “La Palabra en el Desierto, Poetas jóvenes mexicalenses” y me encontré un poema sobre el verano en Mexicali que me gustó mucho. Como dicen: más vale pedir perdón que permiso, aquí se los comparto.
I
El día se despide con tardes
de color naranja
se extiende la noche
el cielo se estrecha
hasta dejar granos de sal
que le adornan
La luna
Es una gota de leche que
algún dios derramó
II
Hay un hombre que viste de desierto
descansa en la superficie
y lleva un calor en la frente
hace escurrir a la oscuridad sobre la arena
La tierra abre la boca para tragarse al viento
y ante el sol todos son iguales
hijos de la misma madre
III
Las piedras arden y nacen espejos
en el caparazón de las plantas
algo ha de morir
cuando la tierra absorba al viento
porque es como si se detuviera todo
ante la imagen del verano
Egoísta
Su imperio permanece constante
prohíbe los llantos del cielo
arrastra el viento al final de un año
IV
Los animales se han enseñado
a guardarse en la tierra
a perseguir a la sombra
como a un fantasma
a no confiar en el silencio;
los árboles
crecen más por obligación
que por costumbre
El desierto es el cuerpo del verano














Thu, Jan 17, 2008
Barril sin fondo